Casi nadie en este negocio publica precios. Pídele cotización a tres productoras por el mismo video y te van a llegar tres cifras que no se pueden comparar, porque cada una incluye cosas distintas y ninguna dice cuáles.
Esto es lo que cuesta el trabajo de verdad en Nueva York, desglosado lo suficiente para que puedas comparar cotizaciones entre sí.
Por qué los rangos son tan amplios
Un video no es un producto con precio. Es una cantidad de personas, trabajando una cantidad de días, con una cantidad de horas de edición después. Esas tres variables se mueven por separado, y esa es toda la razón de que “cuánto cuesta un video” no tenga una sola respuesta.
Una forma útil de pensarlo: la grabación suele ser la mitad pequeña. La gente asume que el día de cámara es la parte cara. Muchas veces la edición lleva más que el rodaje, y en trabajos de animación o con muchos gráficos no hay rodaje ninguno y sigue siendo caro.
Rangos aproximados por tipo
Son cifras realistas de Nueva York para 2026, para trabajo competente, ni barato ni desmedido.
Un video de una persona hablando a cámara. Una persona, una locación, un día o menos. Entre 1.500 y 4.000 dólares. Cubre testimonios, mensajes del fundador, videos de bienvenida y casi todo el contenido de formación.
Un video de marca o promocional, de 60 a 90 segundos. Varios montajes, algo de material de apoyo, música, gráficos. Entre 4.000 y 12.000. El rango es amplio porque “algo de material de apoyo” puede ser dos horas o dos días.
Un comercial. Cualquier cosa con actores, estilismo, un equipo de más de cuatro personas o una locación que haya que gestionar. De 10.000 para arriba, y bastante para arriba.
Cobertura de evento. Un día de grabación y un resumen editado. Entre 1.500 y 5.000, según el tamaño del equipo y lo rápido que necesites el montaje.
Un lote de videos para redes en una sola jornada. De diez a veinte piezas verticales cortas grabadas juntas. Normalmente entre 1.500 y 4.000 por la jornada más la postproducción. Es con diferencia el mejor precio por pieza terminada, y es lo que la mayoría de los negocios no sabe que puede pedir.
Animación y explicativos. Entre 2.000 y 10.000 por minuto, según el estilo. La animación de personajes cuesta mucho más que los gráficos en movimiento sobre texto.
Si una cotización llega muy por debajo de estos rangos, no es una estafa. Normalmente significa menos gente, menos edición o un plazo mucho más largo del que te imaginas. Pregunta cuál de las tres.
Las cinco cosas que de verdad mueven la cifra
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Días de rodaje. La palanca más grande. Dos medias jornadas en locaciones distintas cuestan más que una jornada completa en una sola, aunque salga la misma cantidad de material, por el montaje y los traslados.
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Tamaño del equipo. Una persona con una cámara es un precio distinto a un operador de cámara, un sonidista y alguien llevando las luces. Más equipo va más rápido y con menos riesgo, y cuesta más por hora y menos por problema.
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Horas de postproducción. Una guía rápida: un minuto terminado de video editado lleva entre cuatro y diez horas de trabajo, más si hay gráficos en movimiento, etalonaje o búsqueda de música. Es la partida que más se subestima, siempre.
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Cuántas entregas. Un video de 90 segundos es una cosa. El mismo material cortado en versión de 90 segundos, de 30, de 15 y seis clips verticales es cuatro o cinco veces el trabajo de edición, a partir del mismo rodaje. Vale la pena planificarlo, porque sale barato comparado con volver a grabar.
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La locación. Grabar en tu propio local es lo más barato. Grabar donde hagan falta permisos, seguros o autorización del edificio añade costo y, más importante, añade tiempo antes de que nadie pueda grabar.
Lo que normalmente no está en la cotización
Pregunta por cada una de estas antes de firmar, porque cada una ha convertido una cifra amable en una discusión:
- Los cambios. Cuántas rondas entran y qué cuenta como ronda. “Cambia la música y vuelve a montarlo” no es la misma petición que “corrige una errata en el rótulo”.
- La licencia de la música. Si la pista está licenciada para el uso que piensas darle, incluida la publicidad pagada. Usar una pista de biblioteca fuera de su licencia es un riesgo real en el que casi nadie piensa.
- Los actores. Si usas actores o locución, si están pagados por el uso que planeas o solo por el día de rodaje.
- Subtítulos y versiones. Los subtítulos son casi obligatorios hoy, porque casi todo el video social se ve sin sonido. En Nueva York, pregunta si entran subtítulos en español o una versión en español.
- El material en bruto. Si te lo entregan y en qué formato. Esto se vuelve caro después, cuando quieras reeditar con otra persona.
- Traslados y parqueo. Poca cosa, pero real en esta ciudad.
Dónde se gasta mejor el dinero
Si tu presupuesto es fijo, este es el orden que produce más video utilizable:
Primero, el audio. El audio malo hace un video inaguantable de una forma en que la imagen mala no. Es la mejora grande más barata que existe.
Segundo, una jornada muy buena en vez de dos apuradas. Ir con prisa produce material que nadie quiere usar.
Tercero, más entregas del mismo material. Diez clips de un rodaje le ganan a una pieza pulida que usas una vez.
Último, el equipo técnico. La elección de cámara importa mucho menos de lo que insinúan casi todos los proveedores. Lo que decide que algo se vea caro es la luz y el encuadre, no el sensor.
Cómo trabajamos nosotros
Grabamos video en Nueva York desde un estudio en el Bronx, y cotizamos por proyecto en vez de publicar un precio fijo, porque en video la respuesta honesta depende de verdad del número de jornadas y de las entregas.
Lo que sí hacemos es decirte la cifra antes de que te comprometas, desglosada, para que veas qué parte es el rodaje y qué parte la edición. Y te vamos a decir cuándo una versión más pequeña de la idea te consigue casi todo el resultado, porque un cliente que se gastó todo el presupuesto en una pieza que usó dos veces no vuelve.
Trabajamos con cuatro cámaras en switcher para lo multicámara, llevamos la postproducción completa y entregamos en inglés, en español o en los dos. También hay maquillaje en el set en los rodajes donde sale gente a cámara, que suena a detalle hasta que ves la diferencia en alguien que no se esperaba estar delante de una cámara.
Antes de pedirle cotización a nadie
Ten listas estas cuatro respuestas. Son las que va a preguntar cualquier productor competente, y tenerlas baja el plazo de tu cotización de una semana a un día:
- ¿Para qué es el video y dónde se va a ver? Un video para una feria y uno para Instagram son productos distintos.
- ¿Cuánto dura, más o menos? Y si eso es un límite duro.
- ¿Dónde se graba, y hace falta permiso de alguien para ese espacio?
- ¿Para cuándo lo necesitas? La urgencia cuesta dinero, y avisar con tiempo es gratis.
Cuéntanos qué necesitas y te devolvemos una cifra desglosada. Si creemos que deberías gastar menos de lo que tenías pensado, te lo decimos.
También puedes ver en qué consiste una jornada de videos para redes, o las preguntas que conviene hacerle a cualquier productora.