Casi todos los estudios de Nueva York te cotizan por hora, y casi ninguno te dice cuántas horas hacen falta. En ese hueco se mueren los presupuestos de podcast.
Una hora de estudio no es el producto. El producto es un episodio publicado. Entre una cosa y la otra hay grabación, edición, mezcla, color, portada, clips y subida, y alguien tiene que hacer todo eso. Si ese alguien eres tú, la tarifa del estudio nunca fue el precio real.
Aquí está el número completo, de tres maneras distintas, con las partes que suelen quedarse fuera de la cotización.
Primero, la unidad correcta
Deja de cotizar salas. Cotiza episodios terminados.
Un programa semanal necesita unos 50 episodios al año. Uno quincenal, 24. Te coticen lo que te coticen, divide hasta llegar a un episodio entregado y publicado. Es el único número que puedes comparar entre estudios, y el único que te dice si el programa sobrevive al tercer mes.
Opción uno: lo haces tú
La más barata sobre el papel y la más cara en horas.
Equipo. Un montaje de solo audio que sirva arranca entre 150 y 400 dólares: un micrófono dinámico USB decente por persona, audífonos y algo que mantenga el micro fuera de la mesa. Si quieres grabar bien a dos o tres personas a la vez, ya necesitas una interfaz o una grabadora, y el rango realista sube a entre 600 y 1.200. Súmale cámaras y luces y pasas de 3.000 antes de que nadie haya dicho una palabra.
Programas. Entre gratis y unos 250 dólares al año, según cuánto quieras que la edición te ayude.
Tiempo. Esta es la línea que decide todo. Una conversación de una hora lleva de cuatro a seis horas de edición hasta quedar publicable, y eso si ya sabes usar el programa. Añade portada, notas, marcadores, clips para redes y la subida, y un programa semanal es casi una jornada completa, todas las semanas, para siempre.
Haz la cuenta con tu propia tarifa por hora antes de llamar barata a esta opción. Para muchos dueños de negocio, seis horas propias cuestan más que contratar el trabajo, y el programa igual suena a cuarto de la casa.
Cuándo es la decisión correcta: cuando estás probando si te gusta siquiera hacer un podcast. Seis episodios con un micrófono de 200 dólares te van a decir más que cualquier presentación de estudio.
Opción dos: alquilas una sala
Reservas un espacio con equipo dentro. El operador lo pones tú o lo operas tú mismo. Te vas con archivos en bruto.
En Manhattan el alquiler ronda los 150 a 200 dólares la hora, con la media cerca de 165. Hay plataformas que listan salas desde 19 dólares la hora, y cuestan exactamente eso: una esquina de la oficina de alguien con dos micrófonos encima.
La cuenta de un programa mensual, grabando dos episodios en un bloque de tres horas:
- Estudio: unos 500 dólares por la sesión
- Edición, si contratas a alguien por libre: de 150 a 400 por episodio
- Portada y clips: de 50 a 200 por episodio
Eso da entre 900 y 1.500 dólares al mes por dos episodios, armados con tres proveedores distintos que no hablan entre ellos. Funciona. También son cuatro facturas y un trabajo de coordinación que te cae encima.
Cuándo es la decisión correcta: cuando ya tienes productor o editor en tu equipo. Pagarle a una productora para que rehaga lo que tú ya sabes hacer es tirar dinero.
Opción tres: compras episodios terminados
Una productora toma la sesión y te devuelve el episodio hecho. Las cámaras las opera alguien durante la grabación. El audio se mezcla. El episodio sale cortado, con color y listo para publicar, normalmente con clips verticales.
En Nueva York, los programas mensuales de la parte baja del mercado van de 1.500 a 4.000 dólares al mes, según cuántas sesiones incluyan y cuánta postproducción. Por encima de ahí entras en agencias que además hacen estrategia, agenda de invitados y distribución.
Si una cotización mensual queda muy por debajo de 1.500, pregunta qué falta. Casi siempre es la edición.
Qué mueve el precio de verdad
Cinco cosas, en orden de importancia:
- Video o solo audio. El video multicámara duplica más o menos la grabación y la postproducción. Es la partida más grande, y la que más vale la pena pagar si los clips son tu plan de distribución.
- Cuánta gente. Cada persona de más es otro micrófono, otro canal, otro ángulo de cámara y más decisiones de edición. Una sesión de cuatro es bastante más difícil que una de dos.
- Cuántos clips quieres. Sacar diez clips verticales de un episodio es un trabajo aparte, a veces tan largo como el montaje principal.
- El plazo. Cuarenta y ocho horas cuesta más que dos semanas, porque alguien tiene que despejar su agenda por ti.
- Si hay dirección de cámaras. Un director en vivo cuesta dinero durante la sesión y ahorra en postproducción más de lo que cuesta.
Los costos que no aparecen en la cotización
Tus propias horas. Incluso con producción completa, vas a dedicar tiempo a conseguir invitados, definir temas y aprobar cortes. Es mucho menos que editar, pero no es cero.
El problema del catálogo. Si el estudio se queda con tus archivos originales, cambiar de estudio después significa empezar de cero. Pregunta de quién son los originales antes de firmar, no a los dieciocho meses.
La parada silenciosa. El podcast más caro es el que publica cuatro episodios y se detiene, porque pagaste todo y no recogiste nada de lo que se acumula con el tiempo. Elijas lo que elijas, elige la versión que sigas pudiendo hacer en el mes siete.
Un ejemplo con números
Programa semanal en video, cuatro episodios al mes, dos conductores y un invitado.
| Lo haces tú | Alquilas sala | Compras episodios | |
|---|---|---|---|
| Dinero al mes | 0 a 100 | 1.200 a 2.000 | 1.500 a 4.000 |
| Tus horas al mes | 20 a 30 | 8 a 12 | 3 a 5 |
| Proveedores que coordinas | 0 | 3 | 1 |
| ¿Parece video? | Rara vez | A veces | Sí |
No hay columna correcta. Solo está la que corresponde a lo que vale tu tiempo y a si el video es el punto del programa.
Lo que cobramos nosotros
Somos un estudio de podcast en el Bronx, así que lee esta parte por lo que es.
Nuestro programa mensual son 1.600 dólares al mes. Incluye sesiones de grabación en el estudio con un director de cámaras trabajando hasta ocho cámaras Sony 4K, un micrófono Shure en canal propio para cada persona, grabado en 32-bit float para que una risa repentina no arruine la toma, y el episodio de vuelta en unas 48 horas editado, con color y mezclado, con clips verticales cortados para redes, con una ronda de cambios.
Lo que recibes es el episodio terminado. Los archivos originales de cámara se quedan con nosotros, salvo que contrates la grabación sin edición, que es otro trato. Pregúntalo antes de firmar, igual que este artículo te dice que se lo preguntes a todos los demás.
También hay una opción de sesión única, por si quieres grabar una vez antes de comprometerte con un programa. Pídenos esa cifra y te la damos sin rodeos.
El parqueo es privado y está en el sitio, y el estudio abre hasta las 10 de la noche, que importa más de lo que parece cuando tu invitado viene directo del trabajo.
Grabamos en español, en inglés o en los dos, que en el Bronx suele ser justo lo que hace falta.
El resumen honesto
Si estás probando la idea, no contrates a nadie. Compra un micrófono de 200 dólares y publica seis episodios.
Si ya tienes editor, alquila una sala y quédate con tu dinero.
Si el video es el punto y quieres un programa que siga publicando el año que viene, cotiza por episodio terminado y compara lo comparable. Esa comparación es todo el juego, y a la mayoría de estudios les conviene que no la hagas.
¿Quieres ver cómo es una sesión de verdad? Agenda un tour: treinta minutos, gratis, presencial o por videollamada. O lee las siete preguntas que conviene hacerle a cualquier estudio antes de gastar nada.
También puedes ver qué hacemos y qué incluye, con las especificaciones escritas.